EL DESEMPLEO EN COLOMBIA

Publicado en por Diego Orlando

Tomado del libro DEMOCRACIA Y democracia, POLITICA y politiquería del autor Diego Orlando Bernal Sánchez


Al ser estructurado el estado mediante una organización excluyente que favorece el capital, se descuida el bienestar que conlleva tener condiciones de vida digna para la mayoría de las personas, pero la clase dirigente, con la corrupción que ocasionan, necesitan la existencia del desempleo. Esto logra mayor oferta de personas capacitadas que se enfrentan a una mínima oferta de plazas laborales. La ecuación hace que el precio del trabajo disminuya por la existencia de la demanda. La disminución del salario, sumado al aumento de la carga laboral, se disfraza con el falso concepto de la eficiencia. Por esta razón es imposible hablar de justicia social y se desvía este concepto con acciones como la seguridad democrática. En esta forma la persona es considerada eficiente si desarrolla la capacidad de soportar cargas laborales extenuantes y puede sobrevivir con un menor salario. Se crean empleados que desempeñan labores ejecutadas antes por dos o tres trabajadores. La persona acepta en forma pasiva las imposiciones debido al creciente número de inactivos o sin empleo. Aunque la Constitución Nacional establece el trabajo como un derecho de la persona y un deber del estado garantizarlo, el manejo de la economía convierte en un hecho, que se califica como de suerte, cuando la persona cuenta con un empleo que le permite subsistir. La pérdida de algunos derechos fundamentales es aceptada por esta desigualdad social, la existencia del desempleo permite desarrollar nuevas formas de contratación, que acaba la relación laboral, dando paso a las de carácter civil. La idea de la eficiencia facilita la privatización del servicio, todo se presenta como un producto, en esta forma los servicioscompetencia. El capitalismo se mueve por la moraleja del rey midas, todo lo que toca lo quiere convertir en oro. Las ansias de riqueza no se ven saciadas y sucede la paradoja de quien trata de calmar la sed tomando agua de mar. Ante esta situación la población reacciona con simples manifestaciones de descontento. Es el caso de Las quejas o críticas que no plantean soluciones ni generan presión social sobre los grupos privilegiados, las acciones carentes de participación activa en la vida pública solo garantizan reproducir la organización social. Esto hace que la forma de gobierno se refuerce. La idea de participar mediante críticas infundadas o la abstención electoral se ha posesionado en las mentes de las mayorías debido a este imaginario. Mediante el desempleo se garantiza el gobierno de las minorías en una dinámica que alimenta la pasividad, al manipular las ilusiones y la esperanza de las personas, es así como se genera una clase de personas que aceptan las decisiones políticas y económicas como algo normal y piensan que son imposibles de evitar, esto facilita mantener el poder. públicos al ser privatizados pierden su razón de ser y se convierten en un producto y como tal se busca el lucro. La idea de lo privado y de la igualdad de oportunidades que brinda el mercado hace que las personas crean en el imaginario de ser sus propios patrones al convertirse en pequeños empresarios que van a competir con verdaderos monopolios en una relación totalmente desigual. Son muy pocos los que logran resultados favorables en esta

El desempleo como herramienta en el manejo de las elecciones, se vale de promesas de una plaza de trabajo, las personas se someten a los caprichos de aquellos que controlan el poder con la esperanza de lograr un empleo que les permitan ingresos necesarios para subsistir; otros son seducidos con la ilusión de ganancias rápidas por la corrupción. La errada creencia que la política es cosa de politiqueros es una excusa que reafirma la no participación en la construcción de la sociedad. El convencimiento de ser agentes ajenos a la sociedad reafirma la exclusión social, el mismo ser se autoexcluye debido a la creencia impuesta por quienes controlan el poder en el sentido de presentar lo publico ajeno de las personas que no hacen política, como suelen llamar a esta noble actividad aquellos que controlan el poder. Este pensamiento es bien recibido por la mayoría de la población ya que permite justificar la inacción y el conformismo. Surgen conductas de aislamiento social que son legitimadoras de políticas impuestas por personas que ejercen el poder. No existe la voluntad de las personas que tienen la categoría de ciudadanos, es decir la mayoría de edad, de ejercer el papel de constituyente primario, lo que permite realizar control o veeduría social, esto se debe a la manipulación que hacen los detentadores del poder de la necesidad que se manifiesta en lo básico para una vida digna, siendo el hecho de gozar de empleo una condición importante para tener una vida que responda a esta aspiración.

La manipulación de la necesidad de un empleo tiene la finalidad de lograr un resultado en las elecciones. Encontramos que el censo electoral del año 2006 registra un potencial de votación de 26.595.171 colombianos, es decir personas que gozan del derecho de participar en la elección de los órganos legislativos y ejecutivos de nuestro país. En las elecciones del 12 de marzo de 2006 se registró la siguiente votación: [9]

  • Votos sufragados y contabilizados como válidos

9.390.408

 

  • Número de votos en blanco 272.645

  • Votos nulos 1.053.721

  • Tarjetas no marcadas 336.539

El total de votos depositados fue de 10.716.774, cifra que incluye o contabiliza tarjetas no marcadas al considerar que las mismas reflejan la voluntad de no participar[10]no marcar la tarjeta de votación o tarjetón manifiesta la voluntad de las personas de no participar en la elección de aquellos que deben dirigir los destinos del país. La cifra de votantes indican una abstención del 59.7%, la participación es tan solo del 40.3%. El partido que obtuvo la mayoría de votos alcanzó 1.064.256 votos, que equivale al 6.17% del total de personas que pueden votar, esta cifra es diferente al 17.49% que señala El Espectador[11]Teniendo en cuenta esta mínima participación en el ejercicio político, se hace necesario aclarar el concepto de democracia, considerando la diferencia que existe entre legitimación y legalidad en el ejercicio del poder. Lo anterior indica que el 6.17% de las personas que podían votar impusieron su candidato para gobernar a mas del 93 % del total de la población que podía votar.

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